Nuestro proyecto abrió sus puertas a los niños de escasos recursos de nuestra comunidad el 16 de Septiembre del 2005. El sueño se hizo realidad para la fundadora y directora Marta Elena Álvarez Azurdía de poder dar una ayuda pedagógica a estos niños al mismo tiempo una alternativa a la vida de la calle a fin de prevenir problemas sociales como el alcoholismo, la drogadicción, la delincuencia y las maras.
Debido a la falta de trabajo en nuestro país, las madres solteras deben buscar una ayuda económica para satisfacer las necesidades de la familia, haciendo trabajos de limpieza mal pagados y abandonando a sus niños, sin poder darles la atención que merecen.
Al abrir el proyecto se inscribieron 17 niños bajo la responsabilidad de dos voluntarios adultos guatemaltecos. Actualmente, estamos trabajando con 45 niños, 4 voluntarios guatemaltecos y más de 200 voluntarios extranjeros nos han ayudado a lo largo de estos 3 últimos años.
Gracias al préstamo de dos casas por un periodo de 5 años, podemos acoger a los niños desde las 2 hasta las 6 de la tarde y ofrecerles una ayuda pedagógica así como la participación a diferentes talleres.